Cuando hablamos de alimentación deportiva, en lo primero que pensamos es en comer de la manera mas sana posible , para de esta manera poder desarrollar la actividad extra que le estamos pidiendo a nuestro cuerpo sin llegar a que nuestro cuerpo se agote, pero como vamos a poder comprobar no es algo tan sencillo, aunque un día comamos bien no nos pongamos a correr los cien metros lisos pensando que vamos a correr como el viento esto no es de un día para otro ni los resultados se ven rápidamente, digamos que es un habito de tiempo para conseguir un objetivo poder hacer ejercicio sin morir en el intento y la alimentación y el deporte están muy de la mano. Por tanto debemos tener en cuenta que juntos deben de recorrer un camino largo para llegar a buen puerto ya que cualquier disciplina deportiva que queramos realizar llevara asociada un tipo de alimentación diferente ya que no es lo mismo correr que salto de valla o cualquier tipo de deporte acrobico.
La forma de alimentarse el deportista no solo debe de estar destinada a nutrir las células de nuestro organismo para que se mantenga y desarrolle, si no que debe de cubrirnos el gasto extra que se deriva del deporte, en esta sección intentaremos desarrollar algunos de los temas que más interés causan en la cuestión de alimentación y deporte no solamente para aquellos que hagan del deporte su vida sino también para aquellos que hacemos de vez en cuando deporte.
Los nutrientes necesarios para practicar deporte se pueden dividir en varios grupos:
Electrólitos y agua, el practicar deporte sube el metabolismo de nuestro organismo entre un 6 y un 10 % mas que el gasto energético básico, esta energía la liberamos en forma de calor entre un 70 % y un 90 %, lo cual provoca nuestra sudoración que la finalidad del sudor es regular nuestra temperatura, las condiciones climáticas así como la intensidad del ejerció y el tipo de vestimenta también varían el grado de sudoración que como podemos ver es uno de las causas del ejercicio físico.
El gasto de agua de nuestro organismo que provoca el realizar ejerció físico puede llegar a ser muy importante, lo cual nos puede llevar a casos de deshidratación si no actuamos correctamente en la reposición de líquidos y que debe ser una de nuestras mayores preocupaciones de los deportistas.
Una creencia popular cada vez mas debatida es la de tomar bebidas con un alto contenido en sal para de esta forma aumentar el rendimiento, lo cual últimamente se esta demostrando no ser una forma muy correcta, sabemos que al sudar perdemos una gran cantidad de electrolitos y de agua, electrolitos como el potasio, cloro, magnesio, sodio, etc. por esto mismo y debido a la perdida de estos electrolitos no podemos reponer solo agua y sal si no que además debemos introducir los demás componentes que perdemos cuya actividad en nuestro esfuerzo esta bastante definida.
Los hidratos de carbono como nutriente deportivo.
Los hidratos de carbono es la fuente de energía principal para el cuerpo humano gracias a su digamos alta rentabilidad, nuestras despensas orgánicas para almacenar los hidratos de carbono son los músculos y el hígado ambos son importantes ante nuestra práctica deportiva por diferentes razones:
En el hígado su glucógeno es el encargado de regular la concentración de la glucosa de la sangre y es este tipo de glucosa la que alimenta nuestra cerebro de una manera constante, por tanto si el cerebro esta alimentado de una forma correcta nuestro estado de animo y nuestra concentración estará en los niveles óptimos para poder practicar deporte de una manera satisfactoria.
Sin embargo el glucógeno muscular es el encargado de abastecer las necesidades que el músculo tenga para realizar deporte.
Grasas o lípidos
Su rentabilidad energética es muy inferior al de los hidratos de carbono, pero en nuestro organismo tenemos muchas mas despensas de este tipo de energía, son para pruebas de larga duración el mejor combustible, la energía que procede de los lípidos es utilizada por nuestro organismo una vez acabadas las reservas de glucógeno, este tipo de energía son almacenadas en el tejido adiposo y en forma de triglicéridos, los podemos dividir en saturados o insaturado, además de suministrar energía los lípidos nos aportan vitaminas indispensables liposolubles de A, D y E.
Por tanto un podemos encontrar un buen aliado en el zumo de granada ya que nos aporta una gran cantidad de agua y vitaminas, gran cantidad de minerales que nos ayudaran a la recuperación de nuestro músculos después del ejercicio, diferentes estudios así lo corroboran.